0311580b.jpgEl presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, se manifestó sobre el rol de su homólogo en los Estados Unidos, Barack Obama, en el conflicto árabe-israelí. Cree que “tiene buenas intenciones y quiere la paz verdaderamente, pero no hizo todo lo posible. Necesitamos que presione a Israel, solo él puede hacerlo”.

El líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) dijo en una conferencia, organizada por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) en el Hotel Alvear, que el norteamericano confirmó que es “indispensable frenar los asentamientos”, pero que sin embargo, “los israelíes rechazan los que dice”.

Por otra parte, se refirió al actual presidente de Israel, Shimon Peres, quien la semana pasada visitó la Argentina, como un amante de la paz. “Quiere la paz, pero las circunstancias internas son mayores que él”, expresó.

El líder árabe, quien asegura que salió del territorio palestino a los 3 años y regresó recién en 1995, no fue tan benevolente con el actual primer ministro israelí: “El Sr. Netanyahu no quiere frenar los asentamientos y dice falsamente que no acepta condiciones previas”. Según él, la no preexistencia de condiciones es falsa porque no acepta la convivencia de dos estados ni el cese de la construcción de asentamientos en los territorios en conflicto.

El ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, presentó al líder palestino al comienzo de la disertación frente a un salón repleto de diplomáticos, políticos y estudiante. Destacó que más allá de que Argentina históricamente ha tenido una posición de equilibrio frente al conflicto entre Palestina e Israel, “tal equilibrio no significa no manifestarse en contra de la construcción de asentamientos”.

Abbas bendijo el concurrido auditorio, en el que se encontraba presente tambiém el embajador de Israel en Argentina, Daniel Gazit.  Inició su discurso asegurando que no existe más opción para la paz que las negociaciones.

El político se remontó a los años en los que combatió desde la diáspora junto a Al-Fatah con actos terroristas, y dijo que en ese entonces no consideraba la lucha armada como un fin sino más bien como un medio para lograr un objetivo.”Necesitábamos llamar la atención del pueblo, queríamos recordarle al mundo que existíamos”, manifestó.

Con respecto a su retirada de las elecciones palestinas planeadas para principios del 2010, se preguntó “para qué seguir en el poder si no puedo lograr lo que el pueblo quiere”. No obstante, reinvidicó el valor de los comicios y descartó que la paz en la región dependiera de una sola persona.

Abbas mostró confianza en la ONU: “Nosotros no vamos a anunciar nada de manera unilateral. La hoja de ruta no va a fracasar“. Además, aseguró que la “ansiada paz no implica sólo un beneficio para Israel y Palestina, pues la paz en Medio Oriente es la llave para la paz en Afganistán, en Pakistán, en el cuerno de Africa, en Irak y muchos otros lugares”.

Por último, se refirió a la intervención del movimiento de resistencia islámico Hamas en el proceso de paz entre ambas naciones y su amenaza de obstaculizar las próximas elecciones: “Es vuestro problema y es nuestro problema“.

El presidente tiene conocimiento de que la organización yihadista está en un proceso de negociaciones con Israel y denunció que ellos no reconocen a la ANP. “La única solución son la elecciones. Si el pueblo los apoya, que se queden con la Franja de Gaza y Cisjordania”.

Antes de retirarse, Abbas exhortó a la Argentina a mantener buenas relaciones con Israel y Palestina para “ser parciales con la paz”, y se conmiseró con los atentados terroristas perpetrados contra la comunidad judía: “Alguna vez llegó el dolor acá y esperamos que no vuelva. El terrorismo busca el camino más fácil para anunciar su existencia”.