El banco publica su balance en abril de cada año, luego de ser confeccionado, auditado y aprobado por el Directorio. ¿”Éste” directorio puede aprobar “éste” balance?.- El artículo 34° de la Carta Orgánica del Banco Central establece que “El ejercicio financiero del banco durará un año y se cerrará el 31 de diciembre. Los estados contables del banco deberán der elaborados de acuerdo a normas generalmente aceptadas…..”.
¿Quién prepara el balance? El Directorio. ¿Quién lo aprueba?: El Directorio. Nadie más. Según el inciso f del artículo 15° “como órgano de gobierno del banco le corresponde al Directorio…., aprobar el balance general, la cuenta de resultados y la memoria”.
Usted pensará ¡qué raro¡, el directorio se aprueba a sí mismo? En las Sociedades Anónimas, por ejemplo, el balance también lo aprueba el directorio, claro, que luego debe someterse a la aprobación de los accionistas reunidos en asamblea. Acá no. Con el simple voto de ellos mismos, los directores del Banco se aprueban el balance, y por ende la gestión.
Siempre fue así desde la vigencia de su autonomía. Una autonomía que parece demasiado amplia, ya que deja afuera de la discusión, nada menos que al Congreso de la Nación, como representante de los ciudadanos, verdaderos “accionistas”, dueños en última instancia, de todos los “bienes”, – y todos los “males”-, del estado.
Siempre fue así, y así lo será mientras no se cambie la ley. Pero este año el tema viene un poco más complicado que en ocasiones anteriores, porque el Directorio se halla denunciado penalmente, el presidente anterior renunció o lo echaron (o ambas cosas a la vez) pero nunca se aprobó su gestión, y su presidente actual, por propia declaración, ejerce sus funciones “en comisión”.
Pero no solo por eso: Según publica el diario La Nación, el Tesoro le habría solicitado al Central que le anticipara, en los próximos días, unos $ 2500 millones a cuenta de sus ganancias en el 2009. Ya el directorio del BCRA había aprobado a fines de febrero transferirle ganancias del 2009, por $ 1500 millones, por lo que, de ser autorizado el nuevo pedido, los adelantos de utilidades al Tesoro sumarían unos $ 4000 millones en lo que va de 2010.
El Ministerio de Economía suele reclamarle al Banco, a fin de cada ejercicio, una porción de las ganancias devengadas (el resto se capitaliza). Este año, sin embargo, parece tener previsto utilizar la totalidad de los $ 24.000 millones de utilidades que habría obtenido el BCRA el año último, y contando con un directorio afín ya se le hace agua la boca, aún antes de que el balance se apruebe y se publique.
Es por eso que, el balance del año 2009, la cantidad y calidad de los activos y pasivos; su ganancia contable; y el destino de esa ganancia, son, como nunca, cuestiones políticas con implicancias jurídicas e, indudablemente, económicas.


